Dado que el 97% de las empresas afectadas ya disponía de algún MFA básico, la defensa exige implementar autenticación resistente a phishing (FIDO2) y aislar de forma estricta los clústeres vCenter e hipervisores ESXi en redes fuera de banda para neutralizar comandos de propagación automática.

Para frenar la desactivación de defensas, es obligatorio habilitar la Integridad de Memoria (HVCI) y el bloqueo de controladores vulnerables frente a técnicas BYOVD. La resiliencia se complementa bloqueando por GPO el guardado de contraseñas en navegadores para evitar el robo masivo de credenciales y custodiando respaldos inmutables (WORM) totalmente desvinculados de Active Directory.

Se consolidó en 2026 como una de las operaciones de RaaS más prolíficas del mundo al registrar 370 ataques en Norteamérica durante el primer semestre y ofrecer comisiones de hasta el 85% a sus afiliados.

Desarrollado en Rust con alcance multiplataforma contra Windows, Linux y VMware ESXi, vulnera entornos corporativos explotando credenciales expuestas y fallos perimetrales de omisión de autenticación en pasarelas VPN como PAN-OS (CVE-2026-0257) y Check Point (CVE-2026-50751).
Su esquema de doble extorsión suma al cifrado la fuga masiva de información y tácticas de presión como el servicio "Call Lawyer" para forzar el pago ante la amenaza de multas regulatorias.